La forma de trabajar de ayer ya no es una opción en el entorno empresarial acelerado y alimentado por la tecnología de hoy. En nuestro mundo volátil, incierto, complejo y ambiguo, las demandas de los empleados están cambiando. Para sobrevivir en el futuro digital, las organizaciones necesitan una estructura fluida, una cultura ágil y empleados que estén preparados digitalmente para hacer frente a circunstancias que cambian rápidamente.

¿Qué significa “preparación digital”?

La preparación digital no se trata de dominar la tecnología, no está relacionada con la edad. Es la capacidad de realizar tareas, administrar información, compartir conocimientos y trabajar con otros en un contexto digital.

Las tecnologías cognitivas y la inteligencia artificial también están comenzando a transformar el lugar de trabajo. Las transacciones de rutina y las tareas manuales se automatizan cada vez más. A medida que continúe esta tendencia, los trabajos que las personas realizarán evolucionarán. Cada vez más, todos trabajaremos junto con las máquinas o coordinaremos, controlaremos y supervisaremos procesos complejos impulsados ​​por IA.

Una consecuencia importante de estos desarrollos es que los empleados necesitarán un nuevo conjunto de competencias digitales para tener éxito en los lugares de trabajo del mañana.

Tres competencias básicas ahora son vitales

  • Capacidad de aprendizaje: El deseo de desarrollarse y mejorar
  • Agilidad: La capacidad de adaptarse rápida y eficazmente
  • Curiosidad: Estar abierto al cambio, curioso y entusiasmado con los nuevos enfoques e iniciativas.

Si tus empleados obtienen una puntuación baja en estas competencias básicas, es poco probable que se sientan cómodos en un lugar de trabajo digital. Y si se sienten incómodos con sus nuevos requisitos laborales, es poco probable que sean eficaces en sus funciones. En última instancia, la preparación digital se trata de si tendrán una preferencia para trabajar a través de los medios de la tecnología.

Aunque estas tres competencias básicas son clave, otras ocho también son importantes. Estos varían según el trabajo en cuestión. Dependiendo del rol o la antigüedad del puesto, se requerirán diferentes grados de competencia en estas áreas.

Ocho competencias de apoyo

  • Conducir hacia el éxito: Tomar la iniciativa de forma proactiva y seguir para lograr los objetivos
  • Manejo de datos: Evaluación de situaciones y análisis de información para tomar decisiones basadas en datos
  • Solución estratégica: Resolver problemas de forma creativa y equilibrar las necesidades de todas las partes interesadas
  • Perspicacia comercial: Comprender el negocio y las necesidades de los clientes, y desarrollar nuevas oportunidades
  • Colaboración virtual: Inspirar e interactuar con otros de forma remota y trabajar juntos para lograr objetivos comunes
  • Comunicación digital: Comunicarse, influir y mantener una relación con los demás a través de la tecnología
  • Resistencia mental: Resiliencia y capacidad para afrontar la presión y los contratiempos.
  • Mentalidad de coaching: Apoyar el desarrollo de los demás y motivarlos a través de comentarios y estímulo

Algunas de estas son nuevas versiones de competencias establecidas. Por ejemplo, la capacidad de colaborar con otros siempre ha sido importante en las organizaciones. Sin embargo, existe una diferencia sutil pero considerable entre los comportamientos y actitudes que se requieren para lograr esto a través de la tecnología, en lugar de hacerlo “cara a cara“.

¿Estás Listo para el Futuro Digital?

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